
Colin Firth es un actor que he visto últimamente de manera recurrente, y es bueno haciendo su trabajo. Tiene esa cualidad de pasar de un papel noble a ser un villano y, en el caso de esta película, es lo último.
Dorian Gray (Ben Barns), llega a la ciudad. Como todo el que llega a un lugar que no es el suyo, mira con sorpresa y maravilla todo lo que le es nuevo, y para todos los que recién le conocen él es una bocanada de aire fresco. Y a su llegada le espera la cuantiosa herencia de su tío.
De inmediato se hace amigo de un sensible pintor, que hace el retrato definitivo de su alma, pero también de un personaje que, sin presionar demasiado, logra corromper su esencia. ¿Cómo pasa? ¿Cuándo se hace el trato? ¿Cuáles son los términos? No hay respuesta, solo el reflejo de una vida dedicada al placer y a la perversión.
Dorian Gray (Ben Barns), llega a la ciudad. Como todo el que llega a un lugar que no es el suyo, mira con sorpresa y maravilla todo lo que le es nuevo, y para todos los que recién le conocen él es una bocanada de aire fresco. Y a su llegada le espera la cuantiosa herencia de su tío.
De inmediato se hace amigo de un sensible pintor, que hace el retrato definitivo de su alma, pero también de un personaje que, sin presionar demasiado, logra corromper su esencia. ¿Cómo pasa? ¿Cuándo se hace el trato? ¿Cuáles son los términos? No hay respuesta, solo el reflejo de una vida dedicada al placer y a la perversión.
0 comentarios:
Publicar un comentario